
El problema
Miraste programas del rubro. Todos hacen casi lo mismo, y a todos les falta algo tuyo: la segunda línea de negocio que tenés que contabilizar aparte, el socio con el que repartís al 50%, el estado propio por el que pasa un trabajo antes de estar listo, la forma en que numerás los presupuestos desde hace quince años.
Te dicen que te adaptes. Que ese caso no se usa. Que lo lleves en una planilla aparte.
Qué construimos
Sistemas de gestión completos, armados sobre tu operación real:
- Órdenes de trabajo — con inspección visual, fotos del diagnóstico, ítems, repuestos y pago
- Stock e inventario — con catálogo público si querés mostrarlo, y descuento automático cuando se vende
- Contabilidad — separada por línea de negocio, con IVA, exportación e informes por período
- Agenda — por día, por recurso, por elevador o por persona
- Punto de venta y presupuestos — con exportación e impresión
- Clientes — con historial completo de todo lo que pasó por tu local
- Compras — con costeo real, para saber cuánto ganás de verdad en cada trabajo
- Facturación electrónica ante DGI — cuando corresponde
- Paneles de control — para ver cómo viene el mes sin cerrar el local
Si ya tenés un sistema
No hace falta tirarlo. Nos conectamos a lo que ya usás y construimos encima lo que le falta. Es exactamente lo que hicimos en Bonet Autos: un panel nuevo que reúne la operación, leyendo del sistema que el grupo ya tenía.
Si tenés historia previa
Se traslada. Y se verifica contra la base anterior antes de dar el trabajo por terminado — en Taller M&C se cuadró peso a peso.