
Qué incluye
- El sitio, escrito y armado para tu negocio, con tus fotos reales y no con imágenes de banco
- Tu dominio propio, registrado y configurado
- Tu correo empresarial en ese dominio, para dejar de cotizar desde una cuenta personal
- El alojamiento, en infraestructura nuestra
- El mantenimiento, porque un sitio que nadie toca en dos años se nota
Cómo se arma
Primero se releva: qué hacés exactamente, qué no hacés, qué te preguntan siempre, qué te diferencia del taller de la esquina. Recién después se escribe. Un sitio que no dice nada concreto no sirve de nada, por lindo que sea.
Check Engine, por ejemplo: un taller de electricidad e inyección con más de treinta años, al que le derivan los autos que otros talleres no logran resolver. Ese dato es el sitio entero. Sin el relevamiento, hubiera quedado «calidad y confianza».